(es tristes)
es
triste mirarse a los espejos
y
no encontrar la forma de tu rostro.
ahí
tus manos tan pequeñas y tan torpes
moviéndose
en el vértigo
como
caricias que atraviesan invisibles
la
garganta de la rosa.
tu
cuerpo es apenas tu nostalgia
un
poco de aserrín sobre el asfalto; tus piernas
reclinadas
hacia el fondo, como las columnas
de
una casa desbastada por el viento.
no
hay belleza duradera entre las rosas
ni
memoria permanente en los espejos.